Apodado el “doctor invencible” fue el principal nominalista del siglo XIV. Nació en Ockham (Inglaterra) en 1285. Entró desde muy joven en la Orden de los Franciscanos, estudiando teología en Oxford donde fue profesor entre 1317 y 1319.
Crítico con los planteamientos de Santo Tomas de Aquino, resultó muy polémico en su época, al considerar la existencia de Dios más como una probabilidad que como una certeza. Destacan entre sus obras el Quodlibeta Septem, un comentario a las Sentencias de Pietro Lombardo. Parece ser que pudo morir de la Peste Negra en 1347.